sábado, 22 de abril de 2017

Vacas, cerdos, guerras y brujas

Vacas, cerdos, guerras y brujas es un amenísimo estudio antropológico y científico que aspira a una mejor comprensión de las causas de los estilos de vida. Sobre todo de los estilos de vida aparentemente irracionales e inexplicables. Y Marvin Harris aborda esta misión con cautela y erudición, habitualmente derribando verdades que creíamos incontrovertibles, incluso desmitificando muchos estudios antropológicos de campo por su falta de objetividad científica.
Algunas de estas costumbres enigmáticas aparecen entre pueblos sin escritura o “primitivos”. Por ejemplo, los jactanciosos jefes amerindios que queman sus bienes para mostrar cuán ricos son. Este capítulo resulta el más divertido y también uno de los más enjundiosos, pues Harris demuestra que los pueblos tribales, apegados a la naturaleza y al espíritu, son tan o más materialistas y consumistas que los habitantes del primer mundo.
Otras costumbres pertenecen a sociedades en vías de desarrollo, entre las cuales mi tema predilecto es el de los hindúes que rehúsan comer carne de vaca aun cuando se estén muriendo de hambre.
El capítulo dedicado a las brujas y a cómo se originaron, haciendo hincapié en las torturas que se infligían a las sospechosas de practicar brujería o de mantener relaciones con el demonio, es especialmente truculento por sus pasajes explícitos.
Y también resulta interesante (aunque parezca un poco accesorio en un ensayo como éste) el capítulo dedicado a ofrecer razones por las cuales cabe suponer que estamos equivocados en cuanto al contenido de las enseñanzas de Jesús: él no era tan pacífico como se suele creer, y sus verdaderas enseñanzas no representan una ruptura fundamental con la tradición del mesianismo militar judío.
Sin duda, Harris ha elegido deliberadamente caso raros y controvertidos que parecen enigmas irresolubles. Casos tan curiosos que invitan al lector a devorar las páginas, a pesar de que estemos hablando de un ensayo de antropología, perse un tipo de libro alejado del lector convencional. Pero es un ensayo, en efecto, y Harris no se queda en la superficie, profundiza en los motivos poco claros que han llevado a las gentes de todos los rincones del mundo a desarrollar costumbres y estilos de vida aparentemente excéntricos.
Finalmente, la conclusión que uno puede extraer de estas causas es casi siempre la misma: el ser humano es esclavo del lugar donde nació, de sus genes, de su herencia cultural y de la selección natural.
Por ello, a pesar de las apariencias y los mitos, las grandes ciudades (incluso en sus barrios más conflictivos) son paraísos comparados con los índices de violencia y crímenes violentos que se suceden en gran parte de las tribus ancestrales, como los Yanomami, que nada saben de videojuegos o películas violentas, de falta de disciplina de los profesores, de destrucción de valores o de ateísmo. Algo que nos tendría que hacer reflexionar.

Aldea Global


La expresión «aldea global» la acuñó acertadamente McLuhan (1964,1968), el primer autor y el que mejor nos hizo comprender el significado de la era televisiva.

El término es acertado, aunque ambiguo, y tal vez debe su éxito precisamente a su ambigüedad. -Homo Videns, la Sociedad Teledirigida.

Culturas híbridas


En el presente vídeo se muestran los siguientes capítulos resumidos, del libro Culturas Híbridas escrito por Nelson García Canclini.

Capítulo III- Artistas, intermediarios y público: ¿innovar o democratizar?
Capítulo VI- El porvenir del pasado.

viernes, 14 de abril de 2017

Homo Videns- La primacía de la imagen

En esta ocasión el autor Giovanni Sartori nos habla de una sociedad que está teledirigida. Y quizás por casualidad he escogido nada más que un vídeo para ilustrar este tema, porque como seres humanos modernos y teledirigidos nos cansa leer y se ha vuelto más didáctico para nosotros ver imágenes que pasar páginas y páginas cargadas de lecturas.

El autor de una forma u otra señala esto como un comportamiento negativo, pero para clasificarlo como tal hay que tomar otros aspectos en cuenta.


miércoles, 22 de marzo de 2017

"El esclavo de hoy es el que ha optado por el sometimiento. Uno se ve libre y se explota a si mismo hasta el colapso." -Byung-chul Han

Con esta frase empieza el siguiente vídeo que presenta un resumen que ilustra lo que el autor del libro "La sociedad del cansancio" quiere expresar con sus páginas y páginas de textos escritos para nosotros.


Como ven, el vídeo expresa de manera acertada y muy breve la esencia de lo que leímos en "La Sociedad del Cansancio", nos muestra una verdad que casi parece mentira porque pasa desapercibida por nuestros ojos.

!Esperamos que este vídeo les ayude a comprender y entender al autor como nos ha ayudado a nosotros!

martes, 21 de marzo de 2017

La sociedad del Cansancio

El suicidio causa más muertes anuales que las que suman en conjunto las guerras y los homicidios. La Organización Mundial de la Salud estima que para el año 2020 la cifra anual de personas que deciden poner fin drásticamente a su existencia aumente a un millón y medio de personas. Así mismo las enfermedades neuronales, la depresión, el trastorno por déficit de atención con hiperactividad, el trastorno límite de la personalidad o el síndrome de desgaste ocupacional, entre otras, se han vuelto el mayor problema de salud de nuestro tiempo, con índices que deben ser entendidos como los de una gran pandemia global.

La violencia neuronal

“Toda época tiene sus enfermedades emblemáticas. Así, existe una época bacterial que, sin embargo, toca a su fin con el descubrimiento de los antibióticos. A pesar del manifiesto miedo a la pandemia gripal, actualmente no vivimos una época viral. La hemos dejado atrás gracias a la técnica inmunológica. El comienzo de siglo XXI, desde un punto de vista patológico, no sería ni bacterial ni viral, sino neuronal”, escribe Byung-Chul.
Resultado de imagen para office cansancio gifsSegún se desprende de ‘La sociedad del Cansancio’ el siglo pasado puede definirse desde su propia perspectiva inmunológica: entonces existía una clara división entre el adentro y el afuera, el enemigo y el amigo o entre lo propio y lo extraño. También la guerra fría obedecía a este esquema. El paradigma inmunológico estaba dominado por completo por el vocabulario de la guerra fría, es decir, se regía conforme a un verdadero dispositivo militar. Ataque y defensa determinaban no solo la acción del organismo  en el campo biológico sino también el comportamiento del conjunto de la sociedad. Lo extraño era rechazado aunque no encerrara en sí mismo ninguna intención hostil.  El objeto de resistencia, tanto en lo biológico como en lo social, era la extrañeza.
Con el fin de la guerra fría, explica Byung-Chul Han, paradójicamente, se da también un cambio de paradigma inmunológico en el seno mismo de la biología: la inmunóloga norteamericana Polly Matzinger rehúsa  el concepto de “propio y extraño” y desarrolla un nuevo modelo en el cual define que el comportamiento del organismo diferencia entre “amistoso y peligroso”. Lo que significa que la resistencia inmunológica no se basa en la extrañeza, sino que distingue al intruso que se comporta de manera destructiva en el interior del organismo, y lo rechaza, pero mientras lo extraño no llame la atención en este sentido, la resistencia inmunológica no lo afecta. La idea de Matzinger develó que el sistema inmunitario biológico es más generoso de lo que hasta entonces se pensaba, pues no conoce ninguna xenofobia, manifestando que la antigua concepción de propio y extraño, de ataque y defensa, se correspondía con una reacción exagerada e incluso nociva para el propio desarrollo.
Ahora bien, atendiendo a lo que nos dice Byung-Chul Han, este cambio de paradigma en lo biológico también tuvo su correspondencia en el plano social. Desde el fin de la guerra fría la sociedad se ha sustraído a la idea de la “otredad” sustituyéndola  por la inofensiva “diferencia”. La extrañeza ha desaparecido, el nuevo esquema de organización ha dejado atrás al sujeto inmunológico convirtiendo al individuo en consumidor y turista de lo exótico. Así, la negatividad que era el rasgo fundamental de la inmunidad, de lo otro como negatividad, es reemplazado por la dialéctica de la positividad y su “totalitarismo de lo idéntico”, como lo definió Baudrillard, marcada por la desaparición de la singularidad, la proliferación de la homogenización y la equivalencia, así como por una sobreabundancia de los sistemas de comunicación, información y producción, que no generan una reacción de rechazo inmunológico en la sociedad, así como la obesidad no produce una reacción inmunitaria en el organismo. La diferencia soberana que distinguía lo uno de lo otro ha desaparecido y ahora lo que impera es lo idéntico.
Es en la sobreabundancia de lo idéntico, en ese exceso de positividad que no crea anticuerpos, no genera ningún rechazo ni implica ninguna negatividad, donde Byung-Chul Han encuentra las razones para explicar la proliferación de los estados patológicos neuronales. La violencia hoy ha dejado de responder a los esquemas inmunológicos virales de lo propio y lo extraño, como la planteaba Baudrillard. La violencia hoy es neuronal e inmanente al sistema, sentencia el autor, quien atribuye al “superrendimiento”,  la “supercomunicación” y la “superproducción” actual las razones que generan un colapso del Yo, en lo que denomina “infartos psíquicos”.
Atendiendo a ‘La sociedad del cansancio’ el agotamiento, la fatiga, la sensación de asfixia son manifestaciones de esa violencia neuronal que se ve proyectada  desde el corazón mismo del sistema y se infiltra por todas partes en una sociedad permisiva y pacífica. La positivización del mundo ha permitido esta nueva forma de violencia. Al encontrar el espacio de lo idéntico libre de negatividad, sin ninguna polarización entre amigo y enemigo, entre adentro y afuera, se constituye una forma de terror de la inmanencia.
Más allá de la sociedad disciplinaria


Según explica Byung-Chul Han la sociedad disciplinaria de Foucault, con sus cárceles, hospitales y psiquiátricos ya no se corresponde con la sociedad de hoy en día. Una nueva sociedad de gimnasios, torres de oficina, laboratorios genéticos, bancos y grandes centros comerciales componen lo que el autor denomina la sociedad de rendimiento. El anterior “sujeto de obediencia” ha sido reemplazado por el “sujeto de rendimiento”. Aquellos viejos muros que delimitaban lo normal de lo anormal y toda la negatividad de la dialéctica que encerraba la sociedad disciplinaria han caído, hoy la sociedad positiva de rendimiento ha reemplazado la prohibición por el verbo modal “poder”, con su plural afirmativo “Yes, we can”. Las motivaciones, el emprendimiento, los proyectos y  la iniciativa han reemplazado la prohibición, el mandato o la ley.
Según se explica en el libro la antigua técnica disciplinaria con su esquema de prohibición, después de cierto punto de productividad alcanza un límite bloqueante e impide un crecimiento de la producción. Con afán de maximizar la producción -algo al parecer inherente al inconsciente social-, se ha reemplazado el paradigma disciplinario por el de rendimiento. La positividad de “poder” es más eficiente que la negatividad del “deber”. De este modo el inconsciente social ha pasado del deber al poder, pero sin anularse uno a otro, esto es, como una continuidad: el sujeto de rendimiento sigue disciplinado.
En su trabajo ‘La fatiga de ser uno mismo. Depresión y sociedad’, A. Ehrenberg situó la depresión como consecuencia del paso de una sociedad disciplinaria a una sociedad de rendimiento, esto es, debido a  la desaparición de los roles que otorgaba la sociedad de control y la posterior inducción a la iniciativa personal que obliga a devenir por uno mismo. En este planteamiento Byung-Chul Han ve discutible el que no se haya reparado en la presión por el rendimiento a la que se ve sometido el individuo actualmente, “en realidad, lo que enferma no es el exceso de responsabilidad e iniciativa, sino el imperativo del rendimiento como nuevo mandato de la sociedad de trabajo tardomoderna”, y su libertad paradógica.

El sujeto de rendimiento

El exceso de positividad también ha variado la estructura y la economía de la atención, la superabundancia de estímulos e informaciones ha provocado la fragmentación y la dispersión de la percepción. Esta fragmentación o  atención “multitasking” (multitarea) a la que se somete el sujeto contemporáneo es una capacidad que no solo aparece en el ser humano, explica el autor, sino que está ampliamente extendida en los animales salvajes. El multitasking es una técnica de supervivencia vital en la selva: un animal salvaje debe estar atento en todo momento a los diferentes elementos de su entorno para evitar ser devorado por otros depredadores. Esto imposibilita sumergirse en la contemplación. La capacidad de atención profunda y contemplativa, de la cual descienden los grandes logros de la humanidad, está siendo reemplazada progresivamente por la hiperatención y la hiperactividad.El sujeto de rendimiento se encuentra en guerra contra sí mismo, sentencia Byung-Chul. Libre de un dominio externo que lo obligue a trabajar o lo explote, sometido sólo a sí mismo,  “el sujeto de rendimiento se abandona a la libertad obligada o la libre obligación de maximizar su rendimiento. El exceso de trabajo se agudiza y se convierte en autoexplotación.  Esta es mucho más eficaz que la explotación por otros, pues va acompañada de un sentimiento de libertad”.
La agitación permanente, la supremacía de la vida activa que es ampliamente alabada en la sociedad de rendimiento no genera nada nuevo, reproduce y acelera lo ya existente, escribe Byung-Chul Han.  La histeria y el nerviosismo imperante de la moderna sociedad activa, necesita a su vez del dopaje para un rendimiento sin fricciones: “La sociedad del rendimiento, como sociedad activa, está convirtiéndose paulatinamente en una sociedad de dopaje”, a lo que agrega que el uso de drogas inteligentes, que posibiliten el funcionamiento sin alteraciones y maximicen el rendimiento, es una tendencia bien argumentada incluso por científicos serios que ven hasta  irresponsable el no hacer uso de tales sustancias. El ser humano en su conjunto, no solo el cuerpo, se está convirtiendo paulatinamente en una “máquina de rendimiento”.
“El cansancio de la sociedad de rendimiento es un cansancio a solas, que aísla y divide” concluye el autor. “Estos cansancios son violencia, porque destruyen toda comunidad, toda cercanía, incluso el mismo lenguaje.” Atormentan con la imposibilidad de mirar y con la mudez. Utilizando el ‘Ensayo sobre el cansancio’ de P. Handke, Byung-Chul Han teoriza sobre el  cansancio del Yo que agotado se convierte en permeable para el mundo y  desarma y afloja la atadura de su identidad. Las cosas se le vuelven más imprecisas, más permeables y pierden algo de determinación. El cansancio de la potencia positiva, por agotamiento, incapacita, confiere indiferencia  y esta especial indiferencia otorga a los cansados un aura de cordialidad. Suprimiendo la rígida delimitación que divide unos de otros, este cansancio hace posible una comunidad que no necesite de pertenencia ni parentesco, unida por una profunda afabilidad, por un cordial levantamiento de hombros. De esta manera, “la sociedad venidera podría denominarse sociedad del cansancio”.


Vídeo relacionado



Modernidad Líquida Vídeo Relacionado

Para entender aún mejor la ''Modernidad Líquida'' del el sociólogo Zygmunt Bauman, les dejo el siguiente vídeo.

La sociedad del riesgo global


El concepto de riesgo y sociedad combina lo que en tiempos era mutuamente excluyente: sociedad y naturaleza, ciencias sociales y ciencias de la materia, construccion discursiva del riesto y materialidad de las amenazas. La ex primera ministra britanica Margaret Thatcher dijo en cierta ocasion que la sociedad no existia. La mahoria de los sociologos creen en lo que puede denominarse " Thatcherismo invertido", es decir, que no existe nada mas que sociedad. Esa sociologia que " nada mas que sociedad" es ciega a los retos ecologicos y tecnologicos de la segunda modernidad.

Sin embargo la globalidad del riesgo no significa, claro está, una igualdad global del riesgo, sino todo lo contrario: la primera ley de los riesgos medioambientales es: la contaminacion sigue al pobre. Las politicas de libre mercado, impuestas por occidente a paices endeudados, empeoraron la situacion al obligar a esos paises a desarrollar industrias especializadas para el abastecimiento de los ricos, en lugar de proteger, educar o cuidar a los mas debiles. Las naciones mas pobres gastan ahora mas en pagar los intereses de su deuda a los paises mas ricos de lo que emplean en sanidad y educacion en sus propios paises.

La ideologia del libre mercado ha aumentado la suma de miseria humana.

El riesgo y la responsabilidad estan intrinsecamente relacionados, como el riesgo y la confianza, o el riesgo y la seguridad. A quien puede atribuirse la responsabilidad? O vivimos en un contexto de "irresponsabilidad organizada"? El concepto de sociedad del riesgo global, sin embargo, llama la atencion sobre la controlabilidad limitada de los peligros que nos ha creado. La principal cuestion es como tomar decisiones en condiciones de incertidumbre fabricada, cuando no solo es incompleta la base del conocimiento sino que el disponer de mas y mejor conocimiento frecuentemente supone mas incertidumbre.

Danny Garcia Joa

Dilemas del vecino contemporáneo

Aquí Bauman nos habla acerca de lo que comúnmente definimos como “vecino” y “vecindario”, es decir, personas que viven cerca de nosotros,y que probablemente nos conocen. Son personas que no elegimos ni des-elegimos.



Sin embargo ésta no es la única forma existente de un vecindario ya que en un mundo que permite la transmisión de información de forma global se han creado las versiones electrónicas de los vecindarios dispersas a grandes distancias geográficas.

A pesar de esto hay una gran diferencia entre estos dos tipos de vecindarios : los terrestres, sin pedir permiso a quienes residen en estos crean vínculos de familiaridad y los electrónicos hacen lo mismo pero poseen un administrador capaz de modificarla a su voluntad.

El mundo offline, vecindario real o mundo real y el online  se caracterizan por la falta de certeza pero la del mundo offline esta fuera de nuestro control, razón por la que muchos prefieren el mundo online pero hoy en día vivimos de forma simultánea en estos dos mundos.

domingo, 19 de marzo de 2017

La cultura del nuevo capitalismo

El sociólogo estadounidense Richard Sennett repasa en su ensayo “La cultura del nuevo capitalismo” cómo la fragmentación de las instituciones ha dado lugar a una fragmentación de la cultura. El libro habla de una sociedad capitalista cambiante en la que los individuos no pueden dedicarle tiempo a su trabajo y donde predominan las relaciones a corto plazo.

La Universidad de Yale invitó en el año 2004 a Richard Sennett a dar tres conferencias sobre las investigaciones que había comenzado a mediados de los noventa relacionadas con el trabajo en la sociedad capitalista moderna y sus consecuencias para los trabajadores. Las “Castle Lectures” del año 2004 trataban sobre ética, política y economía. El objetivo era hacer reflexionar sobre las implicaciones morales de la sociedad y del gobierno en una sociedad moderna compleja. Entre los ponentes destacaron Robert Pippin, Francis Fukuyama o Robert Dahl. La primera publicación de Richard Sennett relacionada con el trabajo fue “La corrosión del carácter” (1998), cuatro años después “El respeto sobre la dignidad del hombre en un mundo desigual” y “La cultura del nuevo capitalismo” en el año 2006. Recientemente ha publicado “The Craftsman” (2008) y “Together: The Rituals, Pleasures and Politics of Co-operation” (2012), también en el mismo sentido.

El autor describe una sociedad capitalista que evoluciona a partir de los años sesenta y conlleva la fragmentación de las instituciones y de la cultura. Los años noventa se convierten en la década ideal del nuevo capitalismo, es la época de la industria de la alta tecnología, los servicios financieros y los medios de comunicación. Todos estos cambios hacen que la sociedad adopte una mentalidad a corto plazo, y esto afecta también a las concepciones del gobierno. La sociedad ya no es estable, habla de una sociedad cambiante en la que los trabajadores se ven obligados a moverse de un sitio a otro en busca de trabajo. El desarrollo de una sola habilidad bien hecha se convierte en algo del pasado, y a esto mismo, al pasado, renuncian los miembros de una sociedad consumista que cambian lo viejo por lo nuevo. A finales del siglo XX los accionistas toman el poder en las grandes compañías, la banca mercantil se hace internacional y aparecen nuevas tecnologías en el campo de la fabricación y la comunicación como el correo electrónico. Las empresas necesitan reinventarse, tienen que ser dinámicas y resultar atractivas para los inversores. Esta nueva sociedad capitalista es abrumadora, estresante, dinámica e inestable debido al frenesí de los mercados o el auge y el derrumbe de las fábricas, entre otros muchos motivos.

A lo largo del libro nombra a varios pensadores que tienen teorías relacionadas con la nueva cultura. Uno de ellos es Zygmunt Bauman y su concepto demodernidad líquida. También Karl Marx y su anhelo de lo rural frente a la inestabilidad material y mental en la industria, el mundo desenfrenado de las finanzas y la migración de los trabajadores. Richard Sennett expone dos tipos de organizaciones sociales: el capitalismo social militar y la pirámide weberiana. El primero se basa en el modelo militar de la Alemania de Otto Von Bismark, en él es posible un pensamiento a largo plazo, como la compra de una casa o la planificación de las etapas de una carrera. El segundo es un modelo liberal de producción, una pirámide con las funciones definidas para aumentar la competencia y la eficiencia. Este modelo dominó muchas organizaciones durante el siglo XX, es la llamada jaula de hierro nacional. En este punto el autor da su opinión, cree que el legado de Bismark y Weber es el tiempo organizado y que el capitalismo social es frágil.

Richard Sennett analiza las relaciones laborales y hace énfasis en el abandono del trabajo artesanal y la necesidad de adaptarse a varias habilidades en lugar de centrarse en una y hacerla bien. Introduce el concepto de organizaciones flexibles. Se refiere a las empresas en las que sus empleados deben adaptarse a las circunstancias, deben ser tolerantes y no aferrarse a su puesto. Esto ocurre especialmente con el trabajo temporal, que para el sociólogo produce estrés a los trabajadores al tener un futuro impredecible. Otro problema que plantea en la nueva sociedad capitalista es la desigualdad, se refiere a los salarios y a la desaparición de las capas intermedias que provocan una distancia social entre el sector más alto y el más bajo. Expone la creencia de que todo esto ha dado lugar a tres problemas sociales en el trabajador: una baja lealtad institucional, la disminución de la confianza informal entre trabajadores (es decir, lo que cada uno sabría hacer bajo presión y no lo que pone en su contrato) y el debilitamiento del conocimiento institucional (el conocimiento está en la parte más baja de la empresa y son los primeros en ser despedidos). A su vez, estos tres problemas dan lugar a las instituciones de vanguardia, según Sennett, empresas con autoridad y débil poder centralizado. Pero plantea dos problemas, en este tipo de instituciones se pierde la gratificación diferida y el pensamiento a largo plazo.

Otro tema que preocupa bastante a Sennett es la política de consumo en dos sentidos: el ciudadano como consumidor de bienes y también de política. Culpa a las nuevas formas de mercado que hacen que el consumidor no piense como artesano, sino que busque la mayor comodidad. Richard Sennett corrige a Marx en su definición del consumidor como un coleccionista de tesoros que acumulaba bienes, para él no es así, éste renuncia a ellos. Es el pensamiento que describía anteriormente del desprendimiento del pasado, los logros del pasado ya no importan. Habla del fenómeno de las marcas, cómo un producto básico incrementa su precio resaltando las diferencias. En cuanto a la potencia, en esta nueva cultura dice algo verdaderamente cierto, siempre queremos lo más potente, los ordenadores más potentes, los coches más potentes… Aunque nunca usaremos toda la memoria de ese ordenador ni llegaremos a la máxima velocidad de ese coche. El ciudadano como consumidor es característico de la cultura capitalista, el autor le llama consumidor-espectador-ciudadano, ya que desea lo que todavía no tiene.

Establece una comparación entre la política moderna y las marcas. Caracteriza la política como pro-empresarial, de inclusión social y ambivalente en cuanto a la inmigración. Pone como ejemplo los parecidos entre los partidos de Ronald Reagan y Bill Clinton en EEUU, que únicamente resaltaban las diferencias. Afirma que no existe una confianza en la clase política y aquí entra en el tema del progresismo dando su opinión. Para él una buena organización política progresista se basa en un proyecto común de los ciudadanos. También cree que un Estado progresista debería pagar a quienes cuidan a los ancianos o las madres que cuidan a sus hijos, ya que a su juicio se confunde la utilidad doméstica con el altruismo. Y argumenta que la cultura moderna no es progresista porque el interés es individual en vez de colectivo, por la forma de modelar el tiempo o por la pasión por el consumo.

Finalmente propone una solución ante tanta inestabilidad producida por el cambio, crear un “ancla cultural”. Para ello son necesarios tres valores: el relato, la utilidad y el espíritu artesanal. El relato es una conexión narrativa en el trabajo, lo define como “experimentos culturales que aumentan la capacidad de las personas para interpretar su experiencia”. Toda persona necesita sentirse útil, tener un estatus. Sennett cree que si los políticos consideraran la utilidad como un bien público desaparecería el fantasma de la inutilidad. Y por último el espíritu artesanal, que para él es el desafío más radical. “Hacer bien algo por el simple hecho de hacerlo bien” sin obtener nada a cambio. Significa compromiso, y esto es imposible en las instituciones porque no existe lealtad.

La postura contraria a la sociedad moderna capitalista que describe el libro es la de la Nueva Izquierda que surge en los años sesenta del siglo XX y que redactó en 1962 la declaración de Port Huron. Está en contra de la burocracia, es severa con el socialismo de Estado y las multinacionales, con el control económico centralizado, con los planes quinquenales, con los empleos de por vida y con las instituciones del bienestar. La Nueva Izquierda cree que la maquinaria militar es autodestructiva y desea que la burocracia se desgaste desde dentro. En cierto modo con el tiempo ocurrió y tuvo lugar una separación de la autoridad y un debilitamiento de la lealtad a las instituciones. Sin embargo, la burocracia se reorganizó con la tecnología, las finanzas, los medios de comunicación y la mercadotecnia. Richard Sennett confiesa: “¡Yo era uno de esos soñadores juveniles!”.

A lo largo de la lectura es fácil sentirse identificado con las personas o situaciones que el sociólogo describe, pero que quizás no nos paramos a analizarlas fríamente en nuestro día a día. Por ejemplo en el tema de la potencia, siempre queremos comprar cosas sin límites, aunque luego no lo vayamos a usar (coches, ordenadores, ipod…). Y no nos paramos a pensar en que hace años se vivía con unos zapatos, y si se estropeaban se llevaban a arreglar, pero nunca se tiraban. Este espíritu consumista es algo demasiado normal en nuestras vidas. Al igual que todo lo que describe, la movilidad en el trabajo, la capacidad para adaptarse de un puesto o a otro. Hoy en día las carreras universitarias tienen varias salidas profesionales, no salimos preparados para hacer una determinada tarea. Y todo esto nos lo venden como libertad de elección. Podemos decidir qué hacer con nuestra vida, dónde trabajar y qué comprar. ¿Pero es verdaderamente así o estamos subordinados a esta sociedad moderna en la que creemos que somos libres pero no lo somos? Para Richard Sennett el trabajo, el talento y el consumo no dan la libertad y él cree que “tal vez la rebelión contra esta cultura debilitada constituya nuestra próxima nueva página de la historia”. 

sábado, 18 de marzo de 2017

Byung-Chul Han y La Sociedad del Cansancio

El autor nos plantea que cada individuo de las sociedades actuales está sometido a una gran presión para obtener el mejor rendimiento posible en el trabajo. El obrero ya no es explotado sino que se autoexplota él mismo para mejorar su eficiencia, incluso con dopaje, lo que le lleva a una situación de cansancio permanente e infinito. "El sujeto del rendimiento se cree en libertad pero está tan encadenado como Prometeo", nos comenta en un fragmento de su libro.

La idea que nos plantea es una gran hazaña sociológica porque a nadie se le había ocurrido entender la actual sociedad como generadora de cansancio  e incluso depresión aunque muchos empleados lo vean a diario cuando se tumban "exhaustos" sobre el sofá al llegar a casa.

En el capítulo 1 sobre la violencia neuronal, nos expresa que en épocas pasadas las enfermedades eran virales pero esa época quedó atrás gracias a las vacunas y antibióticos inmunológicos. En la actualidad en vez de extrañeza, ahora hay "diferencia", que no produce reacción inmunitaria. Ni siquiera los inmigrantes serían extraños, sino una "carga" económica, nos dice el autor.


El autor nos expresa también que hemos dejado atrás la sociedad disciplinaria de Foucault (llena de hospitales, psiquiátricos, cárceles, cuarteles y fábricas), una sociedad del control, la prohibición y la negatividad, y ha sido sustituida por una sociedad de gimnasios, oficinas, bancos, aviones, centros comerciales y laboratorios genéticos.


viernes, 17 de marzo de 2017

Conozcamonos cara a cara



Enjambre

A través de este texto quisiera hacer abundar un poco acerca de lo hablado durante la clase, la cual me pareció muy amena. Hablábamos de que estamos en presencia de un enjambre digital, formados por individuos que no desarrollan ningún nosotros.
Los modelos colectivos fundados en las nuevas tecnologías son muy fugaces e inestables como los rebaños constituidos por los animales. Por ende los caracteriza la volatilidad. 
Los aparatos digitales traen una nueva esclavitud. La comunidad digital hace que se erosione fuertemente la comunidad, el nosotros. Destruye el espacio público y agudiza el aislamiento del hombre, como por ejemplo ya no se necesita ir a un gimnasio para ejercitarse, ya con la nueva tecnología estos se pueden hacer desde casa o cualquier lugar que sea de su preferencia y poder ahorrarse tiempo y dinero.
El exceso de información hace que se atrofie el pensamiento, ya  a nadie le interesa pensar, nos hemos convertido en simple personas colectoras de informaciones.
La falta de distancia hace que lo público y lo privado se mezclen, porque todo lo que antes ameritaba ser un privilegio exclusivo de privatización, ya da igual mostrarlo públicamente.

Hay quienes dicen y practican que se necesita el ¨desapego¨ para continuar para continuar sus funciones normales y que apelarse de lo material hace que encontremos lo material.

martes, 28 de febrero de 2017

Libertad o Esclavitud?



Consideramos como "libertad" a la facultad y derecho de las personas para elegir de manera responsable su propia forma de actuar dentro de una sociedad. Hemos vivido por años con un concepto erroneo de libertad... Solemos confundir este termino con libertinaje y verdaderamente es un error garrafal.

La diferencia entre libertad y libertinaje es que la libertad nos es dada por la vida, el estado, nuestros padres, nuestras autoridades en general... mientras que el libertinaje es un estilo de vida que decidimos si queremos ponerla en practica o no.

Cuando decidimos vivir en libertinaje, sin limites, sin reglas, solemos esclavizarnos sin darnos cuenta. Esta el ejemplo de todos aquellos jovenes que se les es permitido salir de fiesta en fiesta, ingerir alcohol, drogas o cualquier otra sustancia similar; llega un momento en que ellos mismos se esclavizan... no pueden salir de las drogas, quedan adictos; no pueden dejar de beber, quedan alcoholicos; no pueden dejar de ir de fiesta en fiesta, gastando todo el dinero que tienen, "disfrutando" su juventud, envejecen mas rapido, se gastan.


Hace ya muchos años atras, grandes heroes de nuestro pais, lucharon por nuestra libertad. Esta libertad por la que muchas personas lucharon, fue, es y seguira siendo, una libertad externa, algo que podemos ver. Sin embargo la libertad interna, la libertad que nosotros elegimos por nuestra propia cuenta, esta en nuestras manos y no la aprovechamos. Podemos poner un ejemplo sumamente sencillo... los celulares y nosotros... Es tan preocupante este tema, es increible como las familias se estan desintegrando, como los humanos hemos empezado a depender de estos aparatos... No podemos vivir sin nuestro celular, no podemos comer si no lo tenemos al lado, no podemos dormirnos o levantarnos de nuestras camas sin antes ver algun mensaje o alguna red social.

Entrevista Bauman & Javier Gomá

Encuentro exclusivo entre Bauman y Javier Gomá.

Ellos hablan acerca de que la cultura es un negocio porque se promueven materiales. Estamos ante una crisis y aunque es importante, nos caracteriza porque no sabemos hacia donde se dirige el hombre del siglo XXI.
Las expresiones de ideas es compañía de la filosofía. El hombre tiene una dignidad de origen, así como la muerte es de origen. Hay límites que son inherentes a la convivencia, como el lenguaje, la gramática, la sintáctica, algunos de ellos nos hacen mas ricos. Por eso el se refiere que a veces limitarse es extenderse. Expresó Javier.
El progreso es tener más, y mas libertad, una libertad sin seguridad es un caos, no sabemos porque no sabemos hacia donde nos dirigimos, por eso se necesitan esos dos elementos, aunque él resalta que es muy difícil lograr el equilibrio completo entre ambos.
Cada día nos movemos de la comunidad a la inmunidad. La historia se puede mirar como un péndulo (realidad), así como el texto de la modernidad liquida porque no sabemos hacia donde se torna nuestro rumbo. Según Bauman.
La sociedad moderna se creó con la idea de genio, nos hace distinto y extravagantes. Cabe destacar que estamos en un estado deteriorado de la moral. Somos una sociedad enferma con respecto al pensamiento (desigualdad).
Siempre ha existido una distancia entre lo que es y debería de ser. Cuando lo ideal se hace realidad acaba como un totalitarismo, o sea es mejor que no se unan nunca.

La idealidad da sentido y dirección a tu interior, expresó Bauman.

Actualidad: "Modernidad Liquida"

En el ámbito de juvenil en  que nos desarrollamos vemos los jóvenes inmersos en los vicios, y pensar que antes todo era diferente, que solo se pensaba en reunirse, hablar, o leer un libro, hoy en día eso te da la idea de la razón a la que vamos cambiando a medida que pasa el tiempo. 
Se puede apreciar como la educación ha ido evolucionando en el aspecto de implementación de tecnologías y recursos que antes ni siquiera muchos se lo imaginarían.
La globalización forma gran parte de esa modernidad líquida que Bauman hace tanto énfasis porque busca romper aquellas ideas centralistas yéndose mas allá en busca de un todo.
También si nos ponemos a ver las relaciones matrimoniales también han sido consecuencias de esa modernidad líquida, porque a diferencia de antes, cuando existía esa modernidad sólida de contraer intimidad después de casarse, ya en este tiempo las personas ni siquiera muchas veces se toman la molestias de firmar un papel que avale que tiene una pareja.

También el concepto de lo liquido se puede apreciar en el ámbito laboral porque las empresas no solo buscan personas capacitados en una sola cosa, sino que también les interesa un hombre que pueda experimentar múltiples labores, y que pueda ir al propio ritmo de la empresa, lo cual resulta ser una desventaja para personas por ejemplo con discapacidades o que no puedan llenar las expectativas del lugar.